Valiente!

Recuerdan esto?

http://kinodna.tumblr.com/post/7037280081/voy-a-quedarme-aqui-todo-el-tiempo-que-haga

Bueno pues aún estoy buscando cartas. Sin miedo, salten por la ventana, valientes!

dannacampos:

La casualidad que estábamos esperando…
iloveyourglasses:


“They say, that inside the arctic circle, on summer nights the sun does not set. They call it the midnight sun. I could tell my life story as a train of coincidences.” 


Lovers of the Arctic Circle (Julio Medem, 1998)


Necesito convertir esto en un afiche y pegarlo en mi habitación.

dannacampos:

La casualidad que estábamos esperando…

iloveyourglasses:

“They say, that inside the arctic circle, on summer nights the sun does not set. They call it the midnight sun. I could tell my life story as a train of coincidences.” 

Lovers of the Arctic Circle (Julio Medem, 1998)

Necesito convertir esto en un afiche y pegarlo en mi habitación.

“Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande, y eso que las he tenido de muchas clases. Sí, podría unir mi vida uniendo casualidades. La primera y la más importante fue la peor…”
Tengo un proyecto, un proyecto que nació como un ejercicio / terapia para una amiga que estaba teniendo uno de esos…domingos. En medio de nuestra conversación le propuse escribirse una carta, una carta a sí misma, la carta que quisiera recibir, una carta de esas que se abren con manos temblorosas y taquicardia, una de esas cartas que mientras se leen se hacen pausas para tomar un respiro porque el nudo en la garganta, la asfixia, luego viene el mareo y…el llanto, quizás. Esas cartas que se leen varias veces con temor a desgastarlas.
En fin, esa carta que sólo nosotros sabemos lo que contiene, como lo que le escribe Otto a Ana en un avioncito de papel y es el secreto del universo. De esas cartas que se esperan, que se esperan hasta el fin del mundo y de los días, en el círculo polar, porque las mejores cartas son las que se esperan, y las que nunca llegan son las cartas más bellas de todas, tan bellas que las botellas (celosas de que nadie nunca las haya amado así, por ser botellas) prefirieron lanzarse a altamar para que nunca nadie las encontrara, y dedicarse a leer esas cartas de amantes ajenos, por siempre.
Así que todo aquel que se anime a escribirse una carta, la carta que siempre quiso leer, aquella carta que nunca recibió porque se la llevó una botella celosa, o aquella carta que se quedó apenada en alguna gaveta, será bienvenido. El contenido de dicha carta es confidencial y no será publicado. Las cartas tendrán una finalidad artística que será publicada posteriormente, además que su escritura tiene propiedades terapéuticas y catárticas.
La idea, repito, es escribirse una carta dirigida a sí mismo, como si otra persona (Esa persona) se la enviase. Escríbanse todo lo que siempre quisieron que les dijeran, llénense de halagos, o insultos, échense la culpa de sus fracasos amorosos, o díganse cuánto los extrañan, hagan un recorrido por cómo se conocieron, por los lugares donde solían encontrarse o (des)encontrarse, rememoren esas despedidas en la entrada del metro con un abrazo acompañado de un “no te vayas” susurrado, díganse cuanto se divertían con los silencios y lo sublime que era no tener el lado izquierdo de la cama vacío.
Anímense…capaz esta es la casualidad que estaban esperando.
Pd: A todos los valientes que se atrevan a saltar por la ventana, pueden enviar sus cartas a pedropaneton@gmail.com
También las pueden acompañar de alguna canción que hayan escuchado mientras la escribían o que se asocie con su carta.
Suerte y que les lluevan las cartas.

“Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande, y eso que las he tenido de muchas clases. Sí, podría unir mi vida uniendo casualidades. La primera y la más importante fue la peor…”

Tengo un proyecto, un proyecto que nació como un ejercicio / terapia para una amiga que estaba teniendo uno de esos…domingos. En medio de nuestra conversación le propuse escribirse una carta, una carta a sí misma, la carta que quisiera recibir, una carta de esas que se abren con manos temblorosas y taquicardia, una de esas cartas que mientras se leen se hacen pausas para tomar un respiro porque el nudo en la garganta, la asfixia, luego viene el mareo y…el llanto, quizás. Esas cartas que se leen varias veces con temor a desgastarlas.

En fin, esa carta que sólo nosotros sabemos lo que contiene, como lo que le escribe Otto a Ana en un avioncito de papel y es el secreto del universo. De esas cartas que se esperan, que se esperan hasta el fin del mundo y de los días, en el círculo polar, porque las mejores cartas son las que se esperan, y las que nunca llegan son las cartas más bellas de todas, tan bellas que las botellas (celosas de que nadie nunca las haya amado así, por ser botellas) prefirieron lanzarse a altamar para que nunca nadie las encontrara, y dedicarse a leer esas cartas de amantes ajenos, por siempre.

Así que todo aquel que se anime a escribirse una carta, la carta que siempre quiso leer, aquella carta que nunca recibió porque se la llevó una botella celosa, o aquella carta que se quedó apenada en alguna gaveta, será bienvenido. El contenido de dicha carta es confidencial y no será publicado. Las cartas tendrán una finalidad artística que será publicada posteriormente, además que su escritura tiene propiedades terapéuticas y catárticas.

La idea, repito, es escribirse una carta dirigida a sí mismo, como si otra persona (Esa persona) se la enviase. Escríbanse todo lo que siempre quisieron que les dijeran, llénense de halagos, o insultos, échense la culpa de sus fracasos amorosos, o díganse cuánto los extrañan, hagan un recorrido por cómo se conocieron, por los lugares donde solían encontrarse o (des)encontrarse, rememoren esas despedidas en la entrada del metro con un abrazo acompañado de un “no te vayas” susurrado, díganse cuanto se divertían con los silencios y lo sublime que era no tener el lado izquierdo de la cama vacío.

Anímense…capaz esta es la casualidad que estaban esperando.

Pd: A todos los valientes que se atrevan a saltar por la ventana, pueden enviar sus cartas a pedropaneton@gmail.com

También las pueden acompañar de alguna canción que hayan escuchado mientras la escribían o que se asocie con su carta.

Suerte y que les lluevan las cartas.

La idea original era recrear el afiche de Los Amantes del Círculo Polar, al final ninguno de los dos se acordó como era. Yo fajado y ella quería un vino. No importa, soñado siendo Fele Martínez.

La idea original era recrear el afiche de Los Amantes del Círculo Polar, al final ninguno de los dos se acordó como era. Yo fajado y ella quería un vino. No importa, soñado siendo Fele Martínez.

A Otto y Ana.
A mi hijo que se llamará Otto.
Al Círculo Polar…si es que existe.
A nuestras casualidades…al menos las mías solamente.
A Odette, que se mudó al Círculo Polar buscando su Otto, espero lo haya encontrado.

A Otto y Ana.

A mi hijo que se llamará Otto.

Al Círculo Polar…si es que existe.

A nuestras casualidades…al menos las mías solamente.

A Odette, que se mudó al Círculo Polar buscando su Otto, espero lo haya encontrado.